mensaje de bienvenida

Centro de Rehabilitación para Enfermos de Alcoholismo, Drogadicción y Problemas Emocionales "San Rafael" con Grupo de A.A. y E.P.A.V. (escuela para aprender a vivir) Bulevar de Las Primaveras #265, Fracc. Prados Verdes, C.P. 58110 Morelia Michoacán, México.


Para mayor información y despejar todas sus dudas, cominiquese con nosotros en orarios de oficina a los siguientes teléfonos: 01 (443) 326-20-55 y 232-51-19

Informe

CENTRO DE REHABILITACIÓN "SAN RAFAEL" Es una institución de servicio social, NO LUCRATIVO, creada con la responsabilidad de coadyuvar con las autoridades encargadas de cuidar la salud de nuestra sociedad; y dar atención al grave problema social que mutila y discapacita a cientos de de miles de personas de todas las edades y ambos sexos y es la causa de graves problemas en el entorno social y es considerada como la causa número uno de la DESINTEGRACIÓN FAMILIAR: LAS ADICCIONES EN GENERAL. Para cumplir con el objetivo o FIN SUPREMO aprovechamos los TRES LEGADOS del programa de ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS Y ADICTOS ANÓNIMOS cuyos principios de sanación y superación son de origen ESPIRITUAL.

domingo, 6 de julio de 2014



Las costumbres tardan en cambiar

En la india hubo un gran místico, Eknath. En una ocasión, iba a emprender  una peregrinación  sagrada con todos sus discípulos. Era un viaje  que duraría tres a seis meses.
  Un hombre se le acercó, se postró a sus pies, y le dijo:
-Sé que no soy digno. Tú también lo sabes, todo el mundo lo sabe. Pero sé que tu compasión es mayor que mi indignidad.Por favor, acéptame a mí también como miembro del grupo que va a hacer la peregrinación.
 Eknath le respondió:
 Tu eres un ladrón, y no un ladrón común un maestro ladrón. Nunca te han cogido, aunque todo el mundo sabe que eres un ladrón. Sin duda, deseo admitirte, pero también tengo que pensar  en las otras cincuenta personas  que van conmigo: Tendrás que prometerme una cosa; es lo único que te pido: que durante los tres o seis meses que dure la peregrinación no robarás. Después dependerá de ti. Una vez que regreses a tu casa, quedaras libre de la promesa.
-Estoy totalmente dispuesto a prometerte eso, y te estoy inmensamente agradecido por tu compasión- aceptó el hombre.
Las otras cincuenta personas recelaban. Confiar en un ladrón…, pero no podían decirle nada a Eknath, él era el maestro.
La peregrinación comenzó  y desde la primera noche ya empezaron los problemas. A la mañana  siguiente hubo un gran caos: a uno le faltaba el abrigo, a otro le faltaba la camisa, a otro le había desaparecido el dinero. Todo  el mundo gritaba; ¨Donde está mi dinero?¨ y le recriminaban a Eknath ¨Desde el principio nos preocupó mucho que aceptaras a este hombre. Lleva haciendo lo mismo toda la vida¨-
 Sin embargo, empezaron a buscar y descubrieron que no les habían robado nada. A uno le faltaba el dinero, pero lo encontró en la bolsa  de otrapersona. A otro le faltaba el abrigo, pero  lo halló  en el equipaje  de otra persona. Lo encontraron todo, pero era una molestia; ¡ todas las mañanas ocurría lo mismo¡ Nadie  podía entender  qué  pasaba. No había  duda de que no lo hacia el ladrón, porque no desaparecía nada.
La tercera noche, Eknath se quedó despierto para averiguar qué pasaba. En mitad de la noche, el ladrón – víctima de la costumbre- se levantó y empezó a coger las cosas de un sitio y ponerlas en otro.
Eknath le paró y le pregunto.
-¿Que estás haciendo? ¿Has olvido la promesa que hiciste?
-No, no la he olvidado – respondió el ladrón -. No estoy robando nada, pero no he prometido que no fuera a cambiar las cosas de un sitio a otro. Dentro de seis meses volveré hacer ladrón, así que estoy practicando. Tú tienes que entenderlo, es una costumbre de toda la vida, no puedo abandonarla así como así. Dame un poco de tiempo. También tienes que entenderme a mí. Durante tres días no he robado nada, ¡Es como ayunar! Esto no es más que un sustitutivo,  me estoy distrayendo. Este es mi horario de trabajo, a mitad de la noche, así que me resulta muy difícil quedarme despierto tumbado en la cama. Además,  pensar que hay tantos ingenuos durmiendo a mi alrededor y yo sin robar a nadie…Por la mañana encontrarán sus cosas.
-Eres muy raro- le dijo Eknath-. Estas viendo que todas las mañanas hay una gran confusión,  y que desperdiciamos una o dos horas buscando dónde has puesto las cosa, en qué bolsa aparece lo de otra persona. Todo el mundo tiene que abrir la suya y preguntar a los demás:
¨¿De quién es esto?¨
El ladrón le contestó:
-Bueno, al menos tienes que permitirme eso.
Veintisiete años de personalidad falsa impuesta por las personas a las que has amado, a las que has respetado. Pero no pretendían intencionadamente hacerte daño; sus intenciones eran buenas, solo que lo hacían sin ninguna conciencia. No eran personas consientes: tus padres, tus maestros, tus sacerdotes, tus políticos no eran personas consientes, eran inconscientes. Sin embargo, hasta las buenas intenciones en manos de una persona inconsciente se vuelven venenosas.  osho


No hay comentarios.:

Publicar un comentario